Hipocresía (o una muerte impune)

HipocresiaNo soy un experto en los Santos Evangelios. Ni mucho menos. Pero tratándose de la República Argentina, cuya religión oficial es la Católica Apostólica Romana, parece razonable basarse en las Santas Escrituras para describir este caso.

 

Si miramos Lucas 6:37 podemos encontrar lo siguiente:

 

  • Y les decía una parábola: ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo?

  • El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro.

  • ¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?

  • ¿O cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo, no mirando tú la viga que está en el ojo tuyo?

  • Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano.

 


La paja en el ojo ajeno

 

El diccionario de la Real Academia Española expresa que un hipocrita es quien expresa “fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan”

 

Hoy el Diario El Argentino publica lo que sigue:

 

Quadrini espera

 

En relación a la posible falta de notificación de Uruguay a los directivos de Botnia de la citación judicial argentina, el Juez Federal Guillermo Quadrini solicitó informes a Cancillería para confirmar la versión que despertó preocupación en la Asamblea.

 

En la semana trascendió que Uruguay no había notificado a las autoridades de Botnia sobre la citación de Quadrini, situación en la que se habrían amparado los directivos de la empresa para no concurrir a la exhortación del juez.

 

Si bien la especie no fue confirmada, desde la Asamblea se escucharon voces de preocupación y repudio al acto, aunque nadie pudo confirmar o rechazar la especie que ganó también espacios en medios uruguayos.

 

Ahora el juez de Concepción del Uruguay busca en Cancillería información para confirmar lo ocurrido y continuar con el proceso; teniendo en cuenta que no darle curso a un exhorto constituiría una violación a tratados y leyes internacionales.

 

La viga en el ojo propio

 

Copa América 95 – 11 de julio de 1995, Paysandú, Uruguay

 

Daniel García es asesinado al final del encuentro Argentina-Chile. Si bien la investigación fue deficiente e incluso estuvo a punto de prescribir, se pudo comprobar que los responsables fueron los barrabravas de los clubes del fútbol de ascenso, Deportivo Morón y Tigre (Argentina), habiéndose ordenado la detención internacional de los involucrados en el asesinato.

 

La causa tuvo un envión vital, gracias al testimonio que brindó ante la doctora Mainard (Jueza a cargo del caso), el periodista argentino Diego Spina, ex subsecretario de Comunicación Institucional del Municipio de Morón.

 

En su declaración, basada en los vídeos de seguridad tomados en el estadio Artigas de Paysandú, Spina individualizó a tres barras de Morón.

 

Alberto Salomón (Carly), uno de los señalados, negó haber estado en Paysandú el 11 de julio de 1995, basándose en un argumento que a la postre se comprobaría falso: dijo que visitó a su amigo Máximo Manuel Zurita, más conocido como Cadena, mientras éste se encontraba detenido en la comisaría 1ª de Morón.

 

En la seccional se pudo verificar que no existe registro de esa visita.

 

Fueron comprobados lazos entre el locutor-intendente de Morón durante la década del ’90, Juan Carlos Rousselot, con la barra brava del gallo. Por ejemplo, según el legajo 79.269, Cadena ingreso al sector de Servicios Públicos de la comuna, a razón de mil pesos (igual dólares) por mes.

 

Asimismo desde la comisaría 1ª de Morón, a cuyo frente estaba Adolfo Vitelli –el mismo que luego llegaría a la jefatura de la Bonaerense–, se enviaron fotos muy extrañas de los presuntos asesinos al juzgado de Paysandú. El voluminoso Máximo Zurita (El Gordo Cadena) era tan delgado como un faquir y los demás parecían chicos que recién habían tomado la Primera Comunión.

 

Aun hoy, en el juzgado se recuerda cuál fue la respuesta que recibieron los agentes de Interpol enviados a investigar en Morón los rastros de los barra bravas. “No los conocemos”, les dijeron en la seccional que comandaba Vitelli. Con el tiempo, el municipio cambió de manos y Cadena se mudó a la oposición del intendente Martín Sabatella, estando al servicio del Sindicato de Empleados Municipales.

 

Cadena, todo un símbolo de la patota, también es un conspicuo integrante de los Borrachos del Tablón, el mote con que se conoce a la barra brava de River.

 

Su amigo Carlos Alberto Salomón (Carly), otro de los sospechosos, fue denunciado penalmente por el frepasista Martín Sabbatella debido a una amenaza de muerte que le propinó en la propia intendencia. Sabbatella promovió un sistema de estacionamiento medido para “eliminar la acción de grupos mafiosos que se adueñaron de las calles”. Según Sabbatella, Salomón le advirtió: “Un día no vas a estar más en el cargo y te vamos a matar”.

 

Todo eso en el mismo edificio que, en tiempos de Rousselot, era un protectorado de los violentos.

 

Los otros sospechosos son Miguel Lobato (a. El Gallego) y un tal Román.

 

En febrero del 2003 el juez Antonio Mele condenó a nueve barra bravas de Deportivo Morón a la prohibición de concurrir a las canchas por 20 fechas debido a los disturbios que provocaron antes de un partido con Platense en octubre de 2002. La lista de los condenados da cuenta, además, de que la violencia en las canchas tiene causas que permanecen y protagonistas que se repiten: entre los sancionados están los sospechosos del crimen de Paysandú.

 

Liliana de García, madre de Daniel, se entrevistó con el senador provincial Horacio Román, ex aliado de Rousselot. El senador —sin saber que la señora estaba grabando la charla— señaló a Zurita y a otras personas como protegidos de Rousselot y responsables de lo ocurrido en Paysandú.

 

La investigación judicial del crimen de Paysandú está casi inactiva actualmente. A finales del 2000 el juez Ricardo Míguez citó, vía exhorto diplomático a declarar a Zurita, Salomón, Lobato, Román y otros barra bravas de Morón.

 

JAMÁS SE PRESENTARON.

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