Jamaica

por Eleuterio Fernández Huidobro

Jamaica es una isla del Caribe. Su territorio ocuparía de largo desde Colonia Suiza hasta Punta del Este y, de ancho, desde Montevideo a Mendoza Chico (no llega ni a Florida). Tiene el tamaño de Rocha. En dicho país, que ha vivido crisis económicas y graves problemas políticos hasta hace unos años, viven hoy unos dos millones ochocientos mil habitantes.

Su renta por cabeza no llega a la mitad de la uruguaya.

Desde 1924 (París) a la fecha, Uruguay ha ganado diez medallas olímpicas: dos de oro, dos de plata y seis de bronce.

Desde 1956 (Melbourne) hasta hoy hemos ganado tres: una de plata y dos de bronce.

En estas olimpíadas aún no terminadas Jamaica ha ganado ya cuatro (dos de oro, una de plata y una de bronce).

Y desde 1956 hasta hoy lleva ganadas catorce (cuatro de oro, cinco de plata y cinco de bronce).

¿Qué ha pasado? ¿Qué nos ha pasado? ¿Qué nos está pasando?

Todos sabemos con cuántas carencias, sacrificio y falta de apoyo Wynants ganó nuestra última medalla (de plata) en Sydney.

La prensa informó que ahora en Beijing, al no tener mecánico en la Delegación enviada, fue ayudado solidariamente por los ciclistas ingleses que le prestaron sus mecánicos para cambiar rulemanes rotos. No estaba el padre Mateo… Ahorro más detalles (que los hay) porque da vergüenza.

Conocemos muy bien las dificultades de todo tipo que nuestros deportistas tienen siempre; y muy concretamente las que simplemente para ir, han tenido los que fueron a Beijing. ¡Es muy difícil competir también contra todo eso! Es muy probable que muchos de los y las medallistas que hoy vemos por TV, si tuvieran que haber pasado por las mismas dificultades, serían muy fácilmente derrotados por los nuestros (que están mucho mejor entrenados para el abandono).

El Comité Olímpico Uruguayo pidió en el Parlamento noventa mil dólares (¡!) de apoyo estatal para el viaje. No los hubo. Algunas empresas privadas los pusieron.

Y sí: la palabra que mejor define lo que en esa y en otras tantas materias le ha pasado a Uruguay es esa: abandono. Hemos cansado a los lectores relatando, por ejemplo, lo que nos pasó con la ausencia total de políticas energéticas. ¡Para qué hablar del deporte!

Es dable imaginar la alegría del pueblo jamaicano (por no hablar de otros pueblos caribeños).

Pero lo más importante y grave (para nosotros) es imaginar qué modelo de vida, qué modelo de “héroes” y “heroínas”, tienen y tendrán las niñas, los niños y la juventud de Jamaica. Y cuáles “modelos” van recibiendo los de Uruguay. Cuáles van sufriendo. Cuáles se les están o les estamos perpetrando.

La obra “Tacurú”, de la que tanto se ha hablado últimamente, festeja en estas horas, e inaugura, un gran gimnasio cerrado que se agrega a sus demás instalaciones deportivas.

En Jamaica se pudo. En el barrio Lavalleja de Montevideo también se pudo. ¿Cómo no se va a poder?

Tal vez sea verdad que Uruguay es un país de viejos y que por eso, a pesar de que el deporte para los veteranos debería ser muy importante, nos olvidamos de él. Mejor dicho: lo vivimos en la nostalgia como tantas otras cosas que se conmemorarán en la peculiar y uruguayísima “misa de gallos” del próximo 24 por la noche. Alguien escribió hace poco que si las computadoras hubieran sido un invento uruguayo, tendrían nostalgia en lugar de memoria.

banner_comentarios
Risas de Quilmes – versión Kirchner Osetia

LOS COMENTARIOS ESTAN CERRADOS.